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El presidente de Ucrania, Vladímir Zelenksi, ha declarado este jueves durante una intervención por videoconferencia ante el Foro Económico Mundial de Davos (Suiza) que su rechazo a dialogar con Vladímir Putin proviene de que no está seguro de si el mandatario ruso está vivo.

«Hoy no entiendo muy bien con quién hablar y de qué. No estoy seguro de que aquel presidente de Rusia, que a veces aparece en un croma, sea él [Putin]. No sé muy bien si está vivo, si él toma las decisiones o alguien más.

¿Qué es ese círculo de personas?

No tengo esa información», afirmó Zelenski, citado por la prensa ucraniana.

«No entiendo muy bien cómo se puede prometer una cosa a los líderes europeos y al día siguiente iniciar una invasión a gran escala de un Estado. No acabo de entender con quién estamos tratando.

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Cuando decimos ‘conversaciones de paz’, no entiendo muy bien con quién», agregó el mandatario ucraniano.

Por su parte, el portavoz presidencial ruso, Dmitri Peskov, señaló que Zelenski tiene que darse cuenta «lo antes posible» de que tanto Rusia como Putin «son y serán», al tiempo que debe mostrarse dispuesto a «cumplir las exigencias» de Moscú para poner fin al conflicto.

Los rumores sobre el estado de salud de Putin aparecen con frecuencia en la prensa occidental, aunque desde el Kremlin desmienten los reportes de este tipo. En este contexto, el exembajador de EE.UU. en Rusia, John Sullivan, valoró en una entrevista para Foreign Policy publicada el 11 de enero que la información sobre la mala salud de Putin no es fidedigna.

«Hay una larga historia del Gobierno de EE.UU. diagnosticando mal a líderes extranjeros», afirmó el diplomático, indicando que el presidente ruso se halla bajo «mucho estrés».

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Más armas como el mantra de Zelenski

Entre otros puntos de su discurso, Zelenski, quien a finales de septiembre firmó un decreto por el cual se prohíbe llevar a cabo negociaciones con Rusia mientras Putin sea jefe de Estado, volvió a instar a Occidente a aumentar el volumen de entregas de armas, argumentando que su país sufre un déficit de municiones.

En este sentido, se refirió al tema del envío de tanques occidentales, calificando de «estrategia no muy correcta» la postura de algunos países de entregar blindados solo después de que EE.UU. anuncie tal paso y se decida a entregarle a Kiev tanques Abrams.

De esta forma aludió a la reticencia de Alemania, de cuyo visto bueno depende el suministro de los tanques Leopard.